18 de enero de 2012

Esfuerzos y desalientos


Paz y bien!
1 Cor 3, 7

El dolor tiene su aspecto amargo, pero también dulce; todo dependerá del lado que nosotros miremos.

Es duro trabajar muchos días sembrando la semilla y cuidándola, pero es agradable recoger la cosecha; es duro pasar horas estudiando, pero es agradable recibir el título y la aprobación; es duro realizar esfuerzos y más esfuerzos para construir la casa, pero es gratificante poseer luego el hogar propio; es duro realizar cualquier esfuerzo, pero luego es agradable gozar del fruto de los esfuerzos realizados.

Para llegar a ser buenos de veras, hay que hacer también, grandes esfuerzos, conseguir duras victorias... llegará el tiempo de poder gozar la alegría de llegar a ser lo que debemos ser. Que no nos desalienten los esfuerzos que haya que realizar, que nos alienten los resultados conseguidos por esos esfuerzos.

Dios, con su infinita sabiduría y misericordia permite éxitos y fracasos, pero no nos pide ni unos ni otros; Dios sólo nos pide nuestra acción apostólica, lo demás corre por su cuenta.
«Y no cuentan ni el que planta, ni el que riega, sino Dios que hacer crecer» 
Fraternalmente,


6 comentarios:

  1. La cosa es que no pienso mas que en poner una piedrecita al "edificio" aunque al final vea que me la han derribado...pero confio en que el Señor al verlo se compadezca y El haga de mis errores grandes Obras...no desfallezco en poner la piedrecita cada dia vea lo que vea...se mantenga o la derriben.....
    El me muestra el Camino y donde plantar....asi que El recogerá siempre que ponga siempre la piedrecita con todo mi cariño......asi es como no me canso tanto....Creo que en la Gracia todo lo hace El en mi.....ay, sin El no me encuentro!!

    ResponderEliminar
  2. Hay tanta paz en vos Gosspi..!
    Un abrazo

    ResponderEliminar
  3. Todo es duro en nuestra vida, pero si Él lo pide sembraremos, aunque otros recojan el fruto.
    Un beso

    ResponderEliminar
  4. La vida es una constante lucha, en todos los sentidos.Si no fuera por el don de la fe, por la esperanza que da fuerza, por el abandono en la voluntad de Nuestro Señor, por su presencia constante en mi vida...esa lucha sería muchas veces absurda, me habría encontrado ya hace mucho tiempo, con los brazos caidos...
    Un abrazo.

    ResponderEliminar
  5. Con SU ayuda, es como se siembra, ya que Él, es finalmente el que todo lo impulsa.
    SL2!!

    ResponderEliminar
  6. Militos, seguramente los hijos que son la prolongación de los sentidos en el espacio y el tiempo recogerán los frutos.
    Un beso

    Visi, sobretodo el abandono en Él y la humildad para aceptar su voluntad.
    Te abrazo

    María, sólo a Él sea la gloria. Por siempre.
    Un beso

    ResponderEliminar

«Porque la boca habla de la abundancia del corazón.» (Mt. 12, 34) Por lo tanto, se prudente en el uso de ellas y recuerda que en este blog no se aceptan los comentarios anónimos.