La terapia de Dios contra la tristeza
«¿Qué te abate alma mía? ¿Por qué gimes en mí? Pon tu confianza en Dios, que aún le cantaré a mi Dios salvador.» (Sal 42, 6) Paz y bien Hay unos textos muy lindos en el libro del Eclesiástico «No entregues tu alma a la tristeza ni te atormentes a ti mismo con tus cavilaciones» no te des “manija”, no te estés lamentando día y noche de lo que ocurrió y de la que se viene. «La alegría del corazón es la vida del hombre, el regocijo del varón prolonga sus días» . Vive más quien tiene alegría en su corazón..., por eso «Anima tu alma, consuela tu corazón, echa bien lejos la tristeza» para que, si te arrepientes y desear ir en busca de ella, no la encuentres más. El que sufre mucho hasta no ama y llega a odiar su propia vida. «Llora amargamente, date fuertes golpes en el pecho...» Los santos lloraron: San Bernardo lloró amargamente la muerte de su hermano y San Agustín por la de su madre y un amigo. Pero de inmediato volvieron a recuperar la paz, la alegría y a ponerse en marcha. E...