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Mostrando las entradas con la etiqueta Cuaresma

Jesús no parte de lo que fuimos o somos, sino de lo que podemos llegar a ser

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El evangelio de hoy, escrito por San Lucas (5, 27-32) relata el llamado que le hace Jesús a Mateo (Levi) que era un recaudador de impuestos para Roma y tenia una relación aceitada con ella. Nosotros somos en ocasiones como Leví, sentados en nuestra mesa de comercio rutinario, en nuestro pequeño mundo de intereses pequeños, a veces mezquinos, costumbres, que se han convertido en nuestra cotidianidad.  Estamos cómodos así, viendo pasar la vida y en esa comodidad se acerca Jesús a través de cualquiera, estoy pensando en una persona amiga, que no es católica, es adventista, que cuando habla del Señor, se transforma y se nota como un aura sutil e invisible de amor a Cristo que realmente conmueve.  Y uno, que tiene el alma casi marchita, siente una sana envidia. Aunque, es justo reconocerlo, también buscamos la excusa de que, en realidad, nosotros ya estamos convertidos y ya hemos respondido a la llamada, pues llevamos un vida pasablemente cristiana. Si es así, podemos vernos en los...

El ayuno es una privación voluntaria como preparación de algo que se espera.

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La liturgia católica nos trae el Evangelio de Mateo 9, 14-15 « Se acercaron a Jesús los discípulos de Juan y le dijeron: "¿Por qué tus discípulos no ayunan, como lo hacemos nosotros y los fariseos?". Jesús les respondió: "¿Acaso los amigos del esposo pueden estar tristes mientras el esposo está con ellos? Llegará el momento en que el esposo les será quitado, y entonces ayunarán. » El ayuno es una de las prácticas centrales de la Cuaresma en la Iglesia católica. En sus orígenes, durante el siglo II, los cristianos se preparaban para la Pascua con dos días de ayuno y penitencia. Con el tiempo, estas prácticas se extendieron a toda la Semana Santa. Sin embargo, el ayuno como tal, es algo relativo y secundario, aunque también sea una práctica religiosa venerable.  No es extraño que, al comienzo de la Cuaresma, ya el miércoles, Jesús no nos diga que debamos ayunar (hablaba de orar y dar limosna en silencio y soledad), sino cómo debemos hacerlo para que esas prácticas realicen...

Jesús: el rostro visible de Dios

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Cuando Jesús dice: “ El que guarda mi palabra no verá la muerte para siempre ”, no está hablando solo del final de nuestros días, sino del modo en que vivimos cada momento. La Palabra es  dejar que modele nuestras actitudes; ante una situación enojosa si aprendimos de su palabra, respondemos con paciencia, sabiendo que también nosotros hemos sido acogidos sin mérito. Jesús nos pide eso: una vida que testimonie el amor incluso en los gestos más simples.   Luis Landriscina, poeta argentino, humorista y gran relator de la vida simple de los pueblos, decía que en cualquier reunión o fiesta (comilona) hay tres cosas de la que no se puede hablar: de política, de fútbol o de religión para terminar en paz. Sabiduría.  En el Evangelio de hoy, San Juan nos revela -una vez más- que Jesús no es un mero hombre sino la encarnación del verdadero Dios de Israel.  La frase “ Antes que Abraham existiera, Yo Soy ” resume toda la fe. Jesús no es un profeta más ni un maestro sabio. ...

La cruz, es el secreto del éxito

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En el Evangelio de esta mañana, Jesús dice, " Cuando ustedes hayan levantado en alto al Hijo del hombre, entonces sabrán que Yo Soy... ". Crudamente está diciendo que sólo cuando sea crucificado y elevado en la cruz, la gente reconocerá realmente quién es Él.  ¿Conocemos el por qué de la cruz? El Padre Patrick van der Vorst, pone blanco sobre negro, en el sentido que está tan naturalizada la cruz de Cristo, que no aprendimos -al menos yo- el por que de ella, el por que de su uso cotidiano. Como dice Jesús en el evangelio de días pasados, " ... No se puede ocultar una ciudad situada en la cima de una montaña. Y no se enciende una lámpara para meterla debajo de un cajón, sino que se la pone sobre el candelero para que ilumine a todos los que están en la casa ."  En los primeros siglos del Cristianismo, la cruz rara vez se utilizaba como símbolo debido a su asociación con el brutal método de ejecución empleado por los romanos. Los primeros Cristianos dudaban en adoptar...

La viña y la vida

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Evangelio de San Marcos 21, 33-43 Dice Isaac de la Estrella, monje cisterciense en uno de sus sermones, referido a la parábola de la viña Confieso que tengo todo el respeto por la explicación que ve en la parábola de la viña (Mateo 21,33) a la Iglesia universal, la viña de Cristo; los sarmientos de los cristianos, el agricultor y padre de familia, el Padre celestial, el día sin ocaso o la vida del hombre, las horas, las edades del mundo o la persona humana, el lugar de la actividad humana misma. Sin embargo, personalmente, me gusta considerar mi alma y también mi cuerpo, es decir, toda mi persona como una viña. No debo de abandonarla sino trabajarla, cultivarla para que no la ahoguen los brotes o raíces extraños, ni se vea agobiada por los propios brotes naturales. Tengo que podarla para que no se forme demasiada madera, cortarla para que dé más fruto. Sin falta tengo que rodearla de una valla para que no la pisoteen los viandantes y para que el jabalí no la devore. (Sal 79,14) Tengo q...

¿Es que Dios nos escucha?

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[Sor Faustina Kowalska escuchó a Jesús decir estas palabras:]  Me alegro que pidan mucho ya que mi deseo es dar mucho, abundantemente. En cambio, me entristezco si las almas piden poco, si cierran su corazón.  Quizás muchos de nosotros compartimos esa experiencia común: la de estar rezando o haber rezado por una persona, por una intención o por una causa santa y buena, pero que no sale como nosotros queríamos. O que simplemente no sale: ese familiar que sigue estando lejos de Dios, ese examen médico que nos da un resultado desalentador, esa legislación que no responde a la dignidad humana. La frustración, la sensación de impotencia, la duda ante la aparente quietud de Dios se agranda cuando escuchamos el eco de esas palabras de Jesús: “ Pidan y se les dará; busquen y encontrarán; llamen y se les abrirá. ”. Pero entonces, ¿en qué quedamos? ¿No nos pasa que hemos pedido muchas cosas que no se nos han dado? ¿No hemos sentido todos que tocamos a la puerta de Dios, y parece como s...

Como Jesús, vencer a las tinieblas

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Evangelio de Lucas 4, 1-13 El Evangelio del 1° domingo de cuaresma nos relata las tentaciones de Jesús en el desierto. Fueron cuarenta días en los que ayunó al comienzo de su vida pública. Cristo en el desierto sufrió tres tentaciones muy específicas que desvelarán todos los deseos lícitos e ilícitos del hombre desde el principio de los tiempos y anuncia cómo terminará la historia en cuanto que combate entre el bien y el mal. Las tentaciones de Cristo, son la síntesis de la historia de la humanidad Joseph Ratzinger, en su Jesús de Nazaret , editado siendo ya Papa, relaciona también las tentaciones de Jesús y su estancia en el desierto con la historia de la humanidad. Cristo, como un nuevo Adán, permitirá el combate con el Diablo y le derrotará, conciliando finalmente la naturaleza quebrada por el pecado. Siguiendo la teología de San Pablo, afirma que donde fracasó el primer hombre, Adán, Cristo va a triunfar. Cristo se presenta como tipo de Adán. Si con el pecado de Adán cayó toda la h...

Hablemos de ayuno

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Evangelio de Mateo 9,14-15 El Evangelio que nos trae la liturgia católica de hoy dice « Entonces se le acercaron los discípulos de Juan para decirle: - ¿Por qué nosotros y los fariseos ayunamos con frecuencia y, en cambio, tus discípulos no ayunan? a lo que El les responde: « ¿Acaso los amigos del esposo pueden estar tristes mientras el esposo está con ellos? Llegará el momento en que el esposo les será quitado, y entonces ayunarán .»  En los tiempos bíblicos el ayuno siempre tenía un propósito. En algunos casos era un acto de penitencia nacional, como cuando todo el pueblo judío ayunó después del desastre de la guer ra civil contra Benjamín (Jueces 20:26), o cuando Samuel hizo ayunar al pueblo por haberse apartado de Dios y seguido a Baal (1 Samuel 7:6), o cuando Nehemías hizo que el pueblo ayunara y confesara sus pecados (Nehemías 9:1). En esas ocasiones, el ayuno fue una manifestación de arrepentimiento y rendición a Dios. El espíritu del ayuno y la oración verdaderos es el esp...

Cuaresma, tiempo de mucha humildad

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Evangelio Mateo 6,1-6.16-18 Hoy comienza la Cuaresma, los cuarenta días de preparación para la Pascua, y la Iglesia, como cada año, alza la voz recordando a los cristianos la llamada a la penitencia y a la conversión personal. En el Evangelio que nos trae la liturgia de hoy, el Señor se centra en los actos fundamentales de la piedad individual: la limosna, el ayuno y la oración. No hay mayor sacrificio que un corazón puro (cfr. Salmo 50), por eso, Jesús, frente a un posible cumplimiento meramente externo de estas prácticas, nos enseña que la verdadera piedad ha de vivirse con rectitud de intención, en intimidad con Dios y huyendo de toda ostentación; la discreción en la limosna, la oración en lo oculto y la alegría del ayuno. En un mundo donde se valora la aprobación externa, Jesús nos recuerda que la verdadera recompensa no viene de los hombres, sino de Dios.  Si la pureza de corazón se logra mediante una comunión íntima con el Señor, la oración necesariamente ha de ser una o...

Deja que tu vida mire a la cruz de Cristo

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Domingo de Ramos en la Pasión del Señor Paz y bien No es fácil acercarse a la pasión del Señor cuando todo a nuestro alrededor es un bullicio de invitaciones a alejarse del dolor y del sacrificio por los otros. La televisión nos repite una y otra vez en forma de anuncios que debemos de vivir para nosotros, tener el mejor cuerpo, la mejor salud, el mejor coche, el mejor refresco o la mejor colonia... No es fácil ver nuestro dolor y nuestra miseria por televisión. Bien es verdad que nos dejan ver la de otros, pero sólo momentáneamente entre anuncio y anuncio consumista. No hace mucho me preguntaban sobre el significado de la muerte de Jesús en la cruz. Al decirle que era para salvarnos se quedó con más dudas. Ya saben que la gente entiende que cuando uno se salva es cuando queda bien, cuando se triunfa, pero ellos ven que Jesús quedó clavado en la cruz... La semana santa empieza con la entrada triunfal de Jesús, es como un escaparate desde donde se pasa del halago al sufrimien...

Acoge a María en tu casa

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Paz y bien La hospitalidad es una virtud muy arraigada en algunos pueblos, y no porque abunden en medios materiales para deslumbrar con sus riquezas, sino sencillamente, porque tienen un corazón grande, abierto a todo aquel que lo necesita. La presencia de María, la llena de gracia, siempre deja una buena estela a su paso. ¿Qué sucedió en casa de su parienta Isabel: Todos los de la casa se beneficiaron, pues, María no iba sola, llevaba al Salvador: - Juan salta de gozo en el seno materno, es santificado por la presencia de Jesús, que llegó a él por María, quien lo lleva en su seno. - Isabel quedó llena del Espíritu Santo y experimentó que María era la Madre del Salvador y como tal la proclamó. - Zacarías recupera el habla. Ante este torrente de gracias que el Señor les dispensa, Isabel reconoce que no se las merece y que gracias a María las recibe, por eso exclama: "¿De dónde a mí que la Madre de mi Señor venga a visitarme?" (Lc. 1, 43). Los de Belén no le die...

Entonces conocerán la verdad...

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Paz y bien En lo más profundo de su conciencia descubre el hombree la existencia de una ley que él no se dicta a sí mismo, pero a la cual debe obedecer, y cuya voz resuena, cuando es necesario, en los oídos de su corazón, advirtiéndole que debe amar y practicar el bien y que debe evitar el mal: haz esto, evita aquello. Porque el hombre tiene una ley escrita por Dios en su corazón, en cuya obediencia consiste la dignidad humana y por la cual será juzgado personalmente (Rm 2,14-16). La conciencia es el núcleo más secreto y el sagrario del hombre, en el que éste se siente a solas con Dios, cuya voz resuena en el recinto más íntimo de aquélla. La orientación del hombre hacia el bien sólo se logra con el uso de la libertad, la cual posee un valor que nuestros contemporáneos ensalzan con entusiasmo. Y con toda razón. Con frecuencia, sin embargo, la fomentan de forma depravada, como si fuera pura licencia para hacer cualquier cosa, con tal que deleite, aunque sea mala. La verdadera libe...

Verás al descubierto la luz misma

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Paz y bien Los fariseos le dijeron: "tú das testimonio de tí mismo y tu testimonio no vale"... Jesús les respondió: "sí, yo doy testimonio de mí mismo y mi testimonio es válido, porque sé de dónde vengo y a donde voy". La luz muestra los objetos que alumbra, y al mismo tiempo se muestra a ella misma...  “Yo sé de dónde vengo y a donde voy."     El que está delante de ustedes y el que habla posee lo que no dejó: viniendo aquí abajo, no dejó el cielo, y regresando allí, no nos abandonó... Esto es imposible para el hombre, esto es imposible para el mismo sol: cuando se dirige hacia occidente, abandona oriente y, hasta que regresa a oriente, no está allí más. Pero nuestro Señor Jesucristo, viene sobre tierra y está en el cielo; regresa al cielo, y está sobre tierra... San Pedro escribe: "Así hemos visto confirmada la palabra de los profetas, y ustedes hacen bien en prestar atención a ella, como a una lámpara que brilla en un lugar oscuro hasta que despunte...

No hay cambio sin no hay encuentro con El

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Domingo 5 de Cuaresma - C - Juan 8 1 - 11 Paz y bien Le piden que dé su veredicto. Jesús trae una nueva ley superior a la de Moisés en contenido y exigencias. No se trata de cumplir mecánicamente lo que hay que hacer, sino ir poco a poco teniendo un corazón limpio y una mirada limpia de la que salga todo el amor y bondad de la que se es capaz. Tener un corazón limpio es la mejor manera de entender las exigencias del Evangelio y saber aplicar las normas con una recta justicia. Hay ocasiones que en la pastoral de Iglesia se producen acciones que nos despistan o que pueden incluso confundirnos. Si entendemos mal lo que es la justicia que Jesús quiere y, llevados de una falsa comprensión de la caridad dejamos que el pecado siga estando en el pecador, y lo que es más triste, que tratemos de justificar el pecado en nombre de la comprensión humana, estaremos haciendo un flaco servicio al amor de Dios. Es delicado tratar el pecado sin la comprensión de Dios porque siempre podemos enco...

A mi Madre, María

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Paz y bien Yo no la conocía , confeso Guillo. La descubrí desde los brazos de mi madre. En la plaza Mitre repleta de gente, ella me levanto en sus brazos para que pudiera verla. Como por su rostro corría una lágrima, yo miré hacía donde ella miraba y entonces la vi. Cargada en andas por sus devotos y enlutada, salía del templo para la procesión Nuestra Señora de los Dolores. La madre de Dios y de todos. La multitud la saludaba con vivas agitando pañuelos. Sonaban las campanas aquel septiembre con olor a azahares. Sí, dijo Guillo, mi madre me contuvo en su vientre. Me dio a luz, me alimentó. Se gastó y desgastó trabajando por los hijos. Algunas cosas le salieron bien y otras no tanto. Pero de todo lo que hizo, lo mejor, lo más sabio y tierno ha sido ponerme en el regazo de la Madre de Dios. Sí, mi madre me puso en el regazo de la Madre de Dios. Haciéndolo me ha dicho claramente, aún sin palabras: “ Soy tu madre pero Ella es la Madre mayor, la más fuerte, la más santa, la verdadera y...

Todo es posible

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Paz y bien. Después de la designación de Francisco I, la reflexión de hoy, viene como anillo al dedo, sobretodo por los tantísimos deseos de cambio en la Santa Iglesia Católica. Nunca digas “Lo que está perdido, perdido está”. Es mucho más constructivo que pienses y digas que lo que está perdido, tu lo puedes encontrar, y lo que está caído tu lo puedes levantar. Y esto, tanto en ti como en los demás, en ti pues hallarás en tu vida buenas costumbres perdidas, buenos hábitos olvidados, santos propósitos descuidados, resoluciones no cumplidas; todo eso puedes y debes recordarlo, encontrarlo, cumplirlo; y en los demás , porque también en ellos podrás notar descuidos, hijos no tanto de la mala voluntad, cuanto de la humana debilidad, y tu puedes y debes ayudarles a su mejoramiento. De la misma manera, el Padre que está en el cielo no quiere que se pierda ni uno solo de estos pequeños. (Mateo 18, 14) Desesperar de la bondad de Dios puede ser el mayor pecado que cometemos y, si es...

Semáforos

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Paz y bien El hombre es libre y por ser libre, tiene conciencia que le señala cual es el bien, que en su libertad ha de elegir y cual es el mal, que ha de rechazar. La conciencia en muchas ocasiones es el semáforo verde, que da paso libre al actuar del hombre; pero otras es el semáforo rojo, que alerta sobre las prohibiciones del paso, del peligro de una colisión mortal. Una ciudad dinámica no puede prescindir de los semáforos controladores del tránsito y el hombre de hoy, atormentado y golpeado por tantos incentivos, no puede prescindir de los semáforos de su conciencia que permite o prohíbe. La conciencia es el juicio práctico de la razón humana, iluminada por los altos principios de  la ley natural, que es la ley eterna de Dios, participada por la criatura racional. Como en mi ser dependo de Dios, también dependo de El en mi actuar. Este es para nosotros un motivo de orgullo: el testimonio que nos da nuestra conciencia de que siempre, y particularmente en relación co...

Ser hijo pródigo

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Domingo 4 de Cuaresma, Lucas 15, 1-3. 11-32 Paz y bien. Mientras tuvo dinero, aquel chico tuvo amigos y amigas, parecía feliz porque no le faltaba de nada. Pero en realidad no lo era. El estado de necesidad simplemente puso en evidencia la vaciedad de su corazón, la pérdida de su dignidad humana. Hay una lógica en el bien y otra en el mal. Quien es bueno, aunque sea pobre o esté enfermo, puede ser un gran hombre, y saberlo. Quien hace el mal sabe que por ahí no lo es ni lo será. La dignidad del cristiano está en ser hijo de Dios. Quien comete pecado pierde la vida sobrenatural, y muchas veces hasta la dignidad humana. En ocasiones esto no se nota en la psicología o en la salud física; hasta que se entra en crisis, porque la vida sin Dios es un sinsentido. ¡Qué bueno es el sufrimiento porque hace recapacitar! Volver en sí, dentro, en la conciencia, plantearse el sentido de la vida y de la muerte. Volver los ojos a Dios, que no nos limita con sus mandatos, y no está pronto al c...

El lugar de María Santísima

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Paz y bien. En todos los campos de nuestra vida pasamos por un periodo de inestabilidad, de progreso en la madurez, que llamamos crisis. Los cambios tan radicales, que años atrás han afectado a la organización de la religión, indudablemente le tiene que servir para purificar la religiosidad, no para destruirla. Refiriéndonos a nuestra devoción a María diremos que el Concilio Vaticano II al hablarnos de ella nos dice que tenemos que limpiarla de una “falsa exageración”, no mermando para nada nuestro amor hacia Ella, sino colocándola en el puesto que le corresponde: No igual a Cristo sino inferior a El pues, es una criatura, no Dios. En nuestra vida la prioridad la tiene que tener Cristo, ya que es la razón y el fin de nuestra condición de cristianos, María no puede suplantarlo, sino servirnos de ayuda como medio corto y seguro que nos lleva a El. La grandeza de María se compagina perfectamente con su humildad de la “Esclava del Señor”, no se la damos nosotros con nuestras idea...

El mandamiento del amor

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Paz y bien, “Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, con toda tu alma y con todas tus fuerzas.” (Dt 5,6) Este es el mandamiento de Dios y él no puede pedir lo imposible. El amor es un fruto que madura en todas las estaciones y siempre está disponible. Todo el mundo lo puede coger. No hay límite que se imponga a nuestro deseo. La meditación y el espíritu de oración, el sacrificio y la intensidad de la vida interior son para todos nosotros los medios de alcanzar este amor.     Si no hay ningún límite es porque Dios es amor, (1Jn 4,8) y el amor es Dios. Lo que realmente nos une a Dios es una relación de amor. Y el amor de Dios es infinito. Y tener parte en este amor significa amar y darse hasta el sacrificio. Por esto, no se trata tanto de lo que hacemos como del amor con que lo hacemos, con que nos entregamos. Por esto, la gente que no sabe ni dar ni recibir amor son, aunque tengan muchas riquezas, las personas más pobres de los pobres. Fraternalmente, ...