El aura que no se puede farmear
Farmear aura implica realizar acciones que aumentan simbólicamente la admiración o respeto que otros perciben, como resolver situaciones con confianza, mantener la compostura o ejecutar movimientos llamativos. Todos, de un modo u otro, buscamos que nos reconozcan, y no hay nada de malo en ello. Pero el reconocimiento se enciende y se apaga rápido. ¿Y si existiera un brillo que no dependa de que nadie mire, y que además deje huella? Unos jóvenes se retan en una plaza: alguien hace un gesto, otro lo graba, y empieza la competición por ver quién tiene más aura. Tener aura es demostrar que dominas el código, que no eres un NPC —un personaje gris, sin autonomía; siguen comportamientos predeterminados, repiten frases y cumplen funciones específicas dentro del juego, como dar misiones o rellenar el entorno; un «otario» diría mi viejo—, que sabes moverte. Puedes farmear +1000… o perderla toda en un segundo. Visto de fuera parece un juego nuevo, pero por debajo late algo viejísimo: el dese...