¡Levantate!
¿Cual es nuestra respuesta emocional ante un hecho o circunstancia que se repite y se repite? Resignación? Y todo se transforma en una rutina y aparece el cansancio de hacer todos los días lo mismo. Se pierde la motivación. Como dice Sabina, " ...y la vida siguió, como siguen las cosas que no tienen sentido.. " Es que muchas situaciones de la vida carecen de explicación racional, el tiempo y los acontecimientos avanzan independientemente de nuestros deseos o emociones, donde los sentimientos profundos a menudo se diluyen en la indiferencia del mundo. En el Evangelio de hoy, un hombre paralítico esperaba poder llegar a tocar el agua de la pileta de Siloe para quedar curado; era una rutina de años -treinta dice el relato- porque como el se arrastraba siempre había alguien más rápido que el para llegar a tocar el agua que daba vida, agua que se movía. Quizá nosotros también estemos a veces, ni siquiera esperando, pero incapaces de movernos de la parálisis que puede ser el miedo...