El "tu sígueme" de Jesús en el siglo 21
San Juan es autorreferente cuando escribe su evangelio. Si soy autorreferente en distintos aspectos de mi vida, camino sobre una linea muy delgada que lleva a la vanidad, a la autocomplacencia de un lado y a la humildad, sencillez en el otro. Es una línea tan fina que no la notamos. ¿Les pasa a los predicadores? ¿Les pasa a los músicos cristianos? Los músicos tienen el rol de predicar al mismo tiempo, porque explican sus canciones o simplemente porque el Espíritu de Dios, posado sobre él, obra por él. Y en esos caminos, la vanidad cuando nos inclina para su costado, inevitablemente vivimos pendientes del recorrido ajeno. Algunos llaman celos apostólicos; en el colmo del altruismo (en el sentido del punto máximo de la generosidad, sin esperar absolutamente nada a cambio), Jesús no nos pide indiferencia hacia los hermanos, sino caridad sin competencia, comunión sin rivalidad, alegría por el bien del otro sin perder la propia vocación; ¿podemos? ¿somos generosos, cálidamente generoso...