Jesús no parte de lo que fuimos o somos, sino de lo que podemos llegar a ser
El evangelio de hoy, escrito por San Lucas (5, 27-32) relata el llamado que le hace Jesús a Mateo (Levi) que era un recaudador de impuestos para Roma y tenia una relación aceitada con ella. Nosotros somos en ocasiones como Leví, sentados en nuestra mesa de comercio rutinario, en nuestro pequeño mundo de intereses pequeños, a veces mezquinos, costumbres, que se han convertido en nuestra cotidianidad. Estamos cómodos así, viendo pasar la vida y en esa comodidad se acerca Jesús a través de cualquiera, estoy pensando en una persona amiga, que no es católica, es adventista, que cuando habla del Señor, se transforma y se nota como un aura sutil e invisible de amor a Cristo que realmente conmueve. Y uno, que tiene el alma casi marchita, siente una sana envidia. Aunque, es justo reconocerlo, también buscamos la excusa de que, en realidad, nosotros ya estamos convertidos y ya hemos respondido a la llamada, pues llevamos un vida pasablemente cristiana. Si es así, podemos vernos en los...