Coherencia entre fe y obras
Yo soy la luz, y he venido al mundo para que todo el que crea en mí no permanezca en las tinieblas. Al que escucha mis palabras y no las cumple, yo no lo juzgo, porque no vine a juzgar al mundo, sino a salvarlo. El que me rechaza y no recibe mis palabras, ya tiene quien lo juzgue: la palabra que yo he anunciado es la que lo juzgará en el último día . (San Juan 12, 44-50) Uno de los tantos memes que aparecen en las redes sociales dice algo asi: « tu muerte está más asegurada que tu boda, asi que en vez de buscar a tu alma gemela, empieza a buscar tu alma » casi un calco del proverbio chino « La gente se arregla todos los días el cabello ¿Por qué no el corazón? » Jesús no vino como juez, sino como salvador. Sin embargo, la misma Palabra que trae vida se convierte en criterio de juicio. Es decir, no es un castigo arbitrario, sino la consecuencia de cómo cada persona responde a la verdad revelada. Aquí se ve la unión de gracia y justicia: la gracia ofrece salvación, la justicia respet...