Bautismo sacramental y baustismo en el Espíritu Santo
¡Paz y bien en Cristo Jesús y en la Virgen María! Un prejuicio muy extendido en muchos miembros de la Iglesia hace pensar -erróneamente por cierto- que la plenitud del Espíritu la recibimos tan sólo en ciertas y determinadas circunstancias, como en el primer sacramento, en la Confirmación, en el Orden Sagrado y en la Consagración episcopal, luego de lo que cual ya no hay que esperar ninguna plenitud. ¿Cuál es el origen de esta equivocación? No haber comprendido a fondo nuestro bautismo sacramental ni lo que el mismo Magisterio nos está enseñando en la actualidad. Si solamente hablamos de la regeneración que el sacramento nos ofrece y no desarrollamos la renovación en el Espíritu Santo que por su propia naturaleza es carismática y permanente, entonces no sabremos por que el mismo bautismo sacramental nos exige esta renovación carismática permanente en el Espíritu Santo. León XIII enseña que esta regeneración y renovación comienza en cada uno desde el bautismo. Muy claramente san Pablo...