21 de marzo de 2012

Siempre y únicamente a Dios


Paz y bien
“Yo Yavé, tu Dios, soy un Dios celoso.” (Ex 20, 5)

Nada ni nadie hay superior a Dios ni a sus derechos; y dejar de cumplir con El o con ellos, sus derechos digo, por cumplir con otros, es un desorden que la conciencia no puede aprobar.

En la vida hay cosas que son accidentales o secundarias y otras que son esenciales y primarias; de las primeras podremos prescindir en determinadas circunstancias; de las segundas nunca podremos olvidarnos. Entonces, cada uno examinará que es principal y que es secundario; que es esencial y que es accidental y luego, después de discernirlo, vivir según la respuesta.

Ahora, es necesario también tener mucho cuidado en equivocarnos en las apreciaciones, no sea que al equivocarnos en los juicios, nos equivoquemos en la vida... hay equivocaciones que no arrastran mayores consecuencias, mientras que otras pueden producir verdaderas catástrofes.

Hay que jerarquizar las cosas, ponerlas en el lugar que les corresponde en la escala de valores... trastornar esos valores puede ser un desastre. Sin dudas, el primer lugar, por ser el primer valor, le corresponde siempre y únicamente a Dios.

Fraternalmente,

Dominus Providebit

2 comentarios:

  1. Tengo experiencia de trastocar los valores...y si, desastroso...pero tambien te digo que gracias a ese desastre me sentí rescatada y acogida para siempre.....por todo hay que bendecir. fenomena la entrada Claudio. Mil gracias.

    ResponderEliminar
  2. y revisar la escala de valores continuamente, porque a la que me descuido, se cambian de posición sin avisar. Entonces mis acciones quedan determinadas y seleccionadas por valores que no son los que yo querría.

    ResponderEliminar

«Porque la boca habla de la abundancia del corazón.» (Mt. 12, 34) Por lo tanto, se prudente en el uso de ellas y recuerda que en este blog no se aceptan los comentarios anónimos.