6 de marzo de 2012

Deístas o creyentes

Paz y bien
Jn 1, 18

El deísmo, es una postura filosófica que acepta la existencia y la naturaleza de Dios a través de la razón y la experiencia personal, en lugar de hacerlo a través de los elementos comunes de las religiones teístas como la revelación directa, la fe o la tradición. En palabras más sencillas: un deísta es aquel que se inclina a creer en la existencia de Dios, pero no practica ninguna religión.

Los deístas típicamente también tienden a rechazar los eventos sobrenaturales (milagros, profecías, etc.) y a afirmar que Dios no interfiere en la vida de los humanos y las leyes del universo. Por ello, a menudo utilizan la analogía de Dios como un relojero. Lo que para las religiones organizadas son revelaciones divinas y libros sagrados, la mayoría de deístas entiende como interpretaciones inventadas por otros seres humanos, más que como fuentes autorizadas. Los deístas creen que el mayor don divino a la humanidad no es la religión, sino la habilidad de razonar. [1]

Muchos de los ateos de hoy no niegan propiamente a Dios, sino a las falsas imágenes de Dios que nosotros les presentamos.

Porque el Dios del Evangelio no es el Dios frío de la razón, la Causa Primera de la filosofía, el Primer Motor de la metafísica, el Dios inmutable e impasible, el Dios solterón aburrido en su cielo solitario, el Dios interesado o comerciante, el Dios almacenero, el Dios policía; no, nada de eso.

El Dios del Evangelio es el Dios cálido, como unos brazos de Padre, el Dios Padre de los hombres, el dios providente que cuida de sus hijos, el Dios que ama tanto a la humanidad, que entrega a su propio hijo para salvarla, el Dios que nos espera con los brazos abiertos, para perdonarnos o premiarnos, el Dios que quiere repartir con nosotros en rebanadas infinitas el pan de la felicidad.

El Dios-Hijo que muere para salvarnos, el Dios-Espíritu Santos que nos consuela y nos llena de amor. Este es el Dios del Evangelio.

Evidentemente, no es lo mismo ser deísta que ser creyente.
Nadie ha visto jamás a Dios; el Hijo único, Dios, que estaba al lado del Padre, lo ha explicado.
Descubrir que Dios es nuestro Padre es la base de la cristiandad; asumida plenamente esta condición de hijo de Dios, uno comienza a ser en verdad cristiano.

Fraternalmente,



___
[1] - Wikipedia


3 comentarios:

  1. Que gracia me hace encontrar esta entrada en tu blog!....realmente es UNO el que nos tiene a todos unidos eh?...Como sos Vos.....Me encanta ver que mi experiencia de Fé ha sido encontrarme con mi Padre Celestial Claudio...en un amor tan lleno de Misericordia y tantas veces con muchisimo sentido del Humor...un Arte bellisimo todo El que me hace entrar a crear un Nuevo Dia , lo hace Todo tan RequeteNuevo....Doy Gracias a Dios por la Comunion que en El tenemos sus Hijos....un abrazo en la Paz.

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  2. En realidad, deberíamos borrar de nuestras mentes todas las falsas imágenes de Dios que la sociedad, la historia, la propia vida nos ha dado y quedarnos tan sólo con la revelación de Jesucristo. Sería mucho más claro y diáfano todo, a mi modo de ver.
    Un abrazo, hermano.

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  3. Gracias, está muy claro tu compartir pienso que el hombre tiene sed de Dios y le busca a su manera y se crea tantas cosa que llega a llamarlas Dios pero pero toda cosa creada por el hombre cuando no está fundamentada en Dios cae en el vacio el hombre busca a Dios pero el mundo le oferce su diose y se deja llevar por sus corrientes que Dios toque el corazón de cada ser humano y xperimente las grandezas de Dios y que haga floreces hombre portadores de ÉL muy unidos en oración y unabrazo gracias amigo que Dios te bendiga

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