22 de enero de 2011

La Madre

Quinto día del Octavario 2011

Paz y bien en el Señor Jesús y en su Santísima Madre,

El sábado es nuestro día dedicado a la Virgen Maria. Este sábado se cumple la 5ª jornada de Oración por la unidad de los cristianos, donde propone para la reflexión la partición del pan. Y La Madre, estaba presente; por eso es trascendente su presencia en la Iglesia de Jesucristo.

Desde aquella primera Iglesia hasta ahora, la “fracción del pan” siempre ha sido un acto central para los cristianos. El partir el pan es tradicionalmente símbolo de amistad, perdón y compromiso frente a otros. Esta fracción del pan nos pone en el reto de buscar una unidad que pueda expresar algo de profético en un mundo de divisiones. También ese mundo es, de distintas maneras, tarea de todos nosotros. En la fracción del pan, los cristianos son el mensaje profético de esperanza destinado a toda la humanidad.

Y hoy, en ésta quinta jornada de oración, se hace fuerte de La Madre porque la unión de los cristianos es su preocupación constante.

Leemos en el Evangelio de San Juan: «...viendo a su madre y cerca de ella al discípulo que amaba, Jesús dice a su madre: "Mujer, he ahí a tu hijo". Luego dice al discípulo: "he ahí a tu madre", y desde ese momento el discípulo la tomó como suya». Annie Jobert, gran exegeta y profesora de historia en la Sorbonne, al investigar los antiguos manuscritos de San Juan descubrió manuscritos siríacos y arameos que daba la siguiente versión que es quizás la más antigua: «...viendo a la madre y cerca de ella al discípulo que amaba, Jesús dijo a la madre: mujer he aqui a tu hijo.» El artículo definido ha reemplazado al posesivo. ¿Que significa este reemplazo de la madre en vez de su madre? Esto indica muy simplemente que en el grupo de discípulos Maria tenía un sobrenombre: todos la llamaban La Madre.

¿Por qué dieron ese sobrenombre a Maria, La Madre? Porque salía de ella una irradiación de ternura, de bondad, de atención... Maria revelaba esa atención a los discípulos de Jesús: ella es la madre de Juan, de Pedro, de Maria Magdalena...

«Las palabras que Jesús pronuncia desde lo alto de la cruz significan que la maternidad de su madre encuentra una nueva continuación en la Iglesia y a través de la Iglesia, simbolizada y representada por Juan» (Juan Pablo II, Redemptoris Mater, 24)

Maria Servidora del Señor, su felicidad es compartir lo que ella misma ha recibido primero. Ese es el gozo de Maria: dar y recibir. Por eso se pueden meditar a la vez los dos primeros misterios gozosos, ya que lo Maria recibe en la anunciación, la da en la visitación. Comprende que el tesoro que ha recibido no se lo puede guardar para si; no se puede ser feliz sin un cierto sacrificio de sí, porque esa es la felicidad de Dios. Dios se comparte, no se guarda para sí.

He aquí la trascendencia de Maria para los católicos y fuente de desdicha para algunas iglesias protestantes. Maria no entra en competencia con Jesús, porque está en y con él ya que todo lo que es de Jesús es de ella al mismo tiempo.

Maria esta en cuerpo y alma en la gloria y las gracias que ella comunica actúan sobre nuestro cuerpo también. Frecuentamos a Maria y veremos como el equilibrio y la paz llegan a nosotros. Ella es la única para eso porque todo Jesús pasa en ella y por ella.

¡Santa Maria, visitadora de los corazones alejados, presencia permanente en el secreto de Cristo glorioso en nosotros, portadora a domicilio de la irradiación y de la efusión del Espíritu de Jesús, nosotros te bendecimos!

Junto a La Madre, oramos por la semana de oración por la unidad de los cristianos
Dios de esperanza, te alabamos por el don que tú nos has hecho en la cena del Señor donde, en el Espíritu Santo, encontramos a tu Hijo Jesucristo, el pan vivo bajado del cielo. Perdona nuestra infidelidad a este gran don, nuestra vida de clanes, nuestra complicidad con las desigualdades, nuestra complacencia en la separación. Señor, te rogamos que se acelere el día en que toda tu Iglesia se reunirá para la fracción del pan y, en la espera de este día, haz que aprendamos aún más a ser un pueblo modelado por la Eucaristía para el servicio del mundo. Te lo pedimos en el nombre de Jesús. Amén.
Fraternalmente,




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Fuentes: «La Virgen Maria es Maria de Nazaret» - Félix Moracho y «Salvación constante» - Florin Callerand

5 comentarios:

  1. Hola Claudio: Maravilla de escrito, que dejen los protestantes de decir que adoramos a la Virgen como si fuera dios, que nos conozcan y pronto, ella, mediadora de todas las Gracias los acercará a la Verdad, su hijo.Un saludo.

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  2. Hola Claudio. Coincido con NIP. Una maravilla lo que has escrito y muy bién explicado. Un beso ¡¡¡

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  3. María, Madre de Dios llévanos a Jesús.
    Amén

    Un abrazo.

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  4. Gracias Claudio que hermoso comparitir gracias que dios te bendiga y que hermosa imagen me ha gustado mucho la he copiado mil gracias muy unidos en oración y un abrazo fuerte que ella te guie siempre

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  5. Que María sea siempre nuestra luz en el camino, que Ella nos guie hacia Cristo. Muchas gracias por este escrio. Un abrazo

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