1 de enero de 2011

Nuestra Señora de LaVang

Paz y bien en el Señor Jesús y en su Santísima Madre!

Hoy, la Iglesia contempla agradecida la maternidad de la Madre de Dios, modelo de su propia maternidad para con todos nosotros. Para unirnos a esta celebración, retomamos el hilo de los sábados, que dedicamos a las advocaciones a nuestra Santa Madre.

Patrona de Vietnam


La primera aparición de Ntra Sra de La Vang fue conocida en 1798, cuando la persecución de los vietnamitas católicos comenzó. Muchos católicos del cercano pueblo de Quang Tri buscaron refugio en las profundidades de la foresta de La Vang. Un gran número de estas gentes sufrieron del frío, del acecho de las bestias salvajes, enfermedades de la selva y hambruna. Por las noches se congregaban en pequeños grupos para rezar el Santo Rosario y para orar. Inesperadamente, una noche fueron visitados por la aparición de una bella Señora que vestía un largo manto, sostenía un niño en sus brazos y tenía dos ángeles a su lado. Reconocieron a la Señora como a Nuestra Santísima Madre. La historia de la advocación sigue acá.

Busqué oraciones dedicadas a Ella sin resultados, pero encontré una historia realmente maravillosa escrita por el Cardenal Nguyen Van Thuan (1928-2002) ligado a la historia de Nuestra Señora de Lavang, que los invito a leer con un simple click acá y una sencilla letanía que reza,
«Dios de amor y compasión, que las oraciones de Nuestra Señora de La Vang nos consuelen. Ayúdanos a hablar en contra de los prejuicios y la crueldad. Danos corazones bondadosos y lenguas gentiles. Amen.»

Fraternalmente,

Claudio

3 comentarios:

  1. Que mejor manera de comenzar el año que celebrar la maternidad divina de María. Feliz año y un abrazo!

    ResponderEliminar
  2. gracias por este compartir siempre estoy aprendiendo algo de ti FELIZ Y NUEVO AÑO que Dios te bendiga muy unidos en oración y un abrazo fuerte en este dia gracias

    ResponderEliminar
  3. Elige, Lourdes, que el Señor bendiga vuestro apostolado.
    Un beso fraterno,
    Claudio

    ResponderEliminar

«Porque la boca habla de la abundancia del corazón.» (Mt. 12, 34) Por lo tanto, se prudente en el uso de ellas y recuerda que en este blog no se aceptan los comentarios anónimos.