16 de mayo de 2012

La sabiduría de la paciencia


Os hace falta paciencia
 para cumplir la voluntad de Dios 
 y obtener lo prometido. 
(Hebreos 10, 36)
Paz y bien

Según un proverbio turco “la paciencia es la llave del paraíso”, o sea de la felicidad y la paz interior. Paciencia es la suma de aceptación y fortaleza para afrontar los obstáculos y saber esperar. Paciencia es entender con serenidad que el mundo y los demás tienen su propio ritmo. La verdad es que sólo eres paciente con los demás cuando eres paciente contigo mismo.

La paciencia es una virtud dorada que crece en el contacto con Dios, la espiritualidad y un estado superior de consciencia. Cuando eres paciente te evitas muchos conflictos, no te alteras o te controlas antes de explotar.

Sé paciente como el agricultor que ara la tierra, siembra, riega, abona, poda y sabe esperar. Dios es paciente contigo, no te juzga, te acepta como eres y te perdona siempre. Ámalo y aprende. Todos necesitamos la sabiduría de la paciencia y la aceptación en épocas críticas.

Decía Plutarco en la antigüedad: “La paciencia tiene mucho más poder que la fuerza”. Aprende a esperar porque todo en la vida sucede a su debido tiempo, cuando es, ni antes ni después.

Ser paciente es estar en el ahora, controlarse y conservar la calma en medio de las contrariedades. Es una virtud de oro que evita conflictos estériles, te aleja del desespero y te llena de paz. La paciencia te mantiene activo, pero sereno, y no hay que confundirla con la resignación o la indiferencia.

Pacientes fueron los grandes navegantes, los exploradores y la mayoría de los inventores. Pacientes son el buen pescador, el campesino y el artista que le dedica años a una obra maestra. La paciencia te permite actuar con calma y te aleja de soluciones facilistas e inmediatistas que suelen ser funestas.
Tengamos tan sólo paciencia, vendrá, tiene que venir, el tiempo sagrado de la paz perpetua, en que la nueva Jerusalén será la capital del mundo; y hasta entonces sean alegres y animosos en los peligros del tiempo, compañeros de mi fe, anuncien con la palabra y las obras el Evangelio divino y permanezcan fieles a la fe verdadera e infinita hasta la muerte. (Novalis)
Para que la paciencia no sea un mero estoicismo, ha de ser una aceptación de la voluntad del Señor.

Fraternalmente,




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Huellas de Gonzalo Gallo


Dominus Providebit

1 comentario:

  1. Que gozada....es asi ciertamente...me evito muchos disgustos cuando se la Pido al Señor y ella, como virtud casta se acerca a mi sencillamente y me hace la espera serena y llenisima de Esperanza Viva...se hace el tiempo apasionante y lleno de efervecencia....es grandiosa la Paciencia que está llena de Paz y Ciencia....la Sabiduria está tan intimamente unida a Ella...es la que te enseña a entrar en el Tiempo de Dios y verlo actuar dentro de ti como espectador o mejor como servidor obediente y dispuesto...lleno de celo para amar como El quiera....una gozada.

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