17 de diciembre de 2010

Todos por igual

Paz y bien en el Señor Jesús y en su Santísima Madre

La genealogía de Jesús, la nómina representa la herencia que José le transmitió a Jesús. Y contraria a lo que debía ser, el relato evangélico, la historia oficial no esconde los pecados de sus antepasados. En la palabra de Dios encontramos que el Señor no hace diferencias entre las personas, hace salir el sol sobre justos e injustos, indicando no que Él sea con esto injusto, sino que su amor se ofrece a todos y busca la conversión del equivocado y no que muera o se pierda. En este sentido, las historias de David, es emblemática.

Cuatro mujeres se nombran en el evangelio de San Mateo, mencionadas las cuatro en la Biblia. Tamar (Gén 38) que dió todo para no perder las bendiciones divinas; Rahab, una prostituta extranjera que la Biblia elogia (Josué 2); Rut, otra extranjera de vida ejemplar; la viuda de Urias, la bella Betsabé, compartió el pecado de David... Todo esto nos anuncia discretamente al que vino a salvar a los pecadores y para abrir el reino de Israel a las muchedumbres venidas de los demás pueblos.

La aceptación incondicional de Dios, no quiere decir que esté bien cualquier cosa que hagamos, pensemos o dejemos de hacer, sino que Él ama nuestro ser brindándonos la posibilidad de recuperar la gracia perdida por causa del pecado, por medio de la fe en su Hijo Jesucristo y con la acción del Espíritu Santo. El jamás nos abandonará, y si volvemos, nos recibe con los brazos abiertos porque quiere nuestra vida, nuestro gozo y plenitud.

Dios no hace acepción de personas, no distingue como mejores a aquellos o éstos, no hace ninguna distinción y el Señor, espera de nosotros la misma actitud; precisamente, el Mesías, la gran expectativa del pueblo de Dios, traería el Shalom, la plenitud de las bendiciones del Padre, la totalidad de la salvación, la perfección del amor que abarca a todos.

Fraternalmente,

3 comentarios:

  1. Gracias por su compartir es verdad Dios no hace distnción da nadie a todos nos ama pidomosle un corazón como el de ÉL para que amamos como ÉL nos ama y sepamos encontrarle en el rostro de cada hermano unidos en oración y un abrazo fuerte

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  2. Buen comentario. Dios está con los brazos abiertos acogiendo a todos los hombres. Un abrazo: Joan Josep

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  3. Qué hermoso blog, bueno parece toda una página Web, al menos no se le envidia nada a una de ellas. Los contenidos son muy iluminadores y profundos, Gracias, Gracias, Gracias a Dios por permitirme encontrarme con esta Comunidad y esta hermosura de página. Soy un sacerdote salvadoreño, desde hoy les llevo en mis humildes oraciones. Dios les bendiga.

    les enlazo y siguo

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«Porque la boca habla de la abundancia del corazón.» (Mt. 12, 34) Por lo tanto, se prudente en el uso de ellas y recuerda que en este blog no se aceptan los comentarios anónimos.