15 de diciembre de 2010

Reanimar la virtud de la esperanza

Palabra del amado
Yo soy el que ama la pureza, yo soy el que da toda santidad. Busco un corazón puro: allí está el lugar de mi descanso. Prepara para mi una sala amplia, alfombrada y allí celebraré la Pascua con mis discípulos. (Mc 14, 15; Lc 2, 12)

Si quieres que vaya a tu casa y me quede contigo, límpiate de la levadura antigua (1 Cor 5, 7) y asea la morada de tu corazón. Deja afuera a todo el mundo y aleja de ti el tumulto de los vicios. Con amargo sentimiento del alma, siéntate como un pájaro solitario en el tejado (Sal 101, 8) a meditar en tus faltas.

Todo amate prepara para su amado que lo quiere, el lugar mejor y más lindo, porque en esto se manifiesta la amorosa disposición de quien recibe a su preferido. Pero cónvencete que no puedes llegar a ésta preparación con el solo mérito de tus acciones y esto aunque te prepares un año entero sin tener que hacer otra cosa.

Se te permite acercarte a mi mesa sólo por una condescendencia de mi amor y de mi gracia; así como si un rico convidara a un pordiosero a su mesa y el pobre no pudiera retribuirle de otra manera que con humillaciones y agradecimientos.

Has todo lo que esté de tu parte y hazlo con mucha diligencia, no por costumbre ni por obligación. El cuerpo de tu amado Señor y Dios, que se digna ir a tí, recíbelo con temor, veneración y amor. Yo te llamé, yo mandé que así se hiciera y yo supliré lo que falta. Pero tú, ven y recíbeme.
Adviento es el tiempo para reanimar en Cristo la esperanza de tiempos mejores, reanimar la virtud de la esperanza en mi vida; esa que pierdo con frecuencia porque confío demasiado en mis fuerzas y no querer reconocerme necesitado de la mano sanadora del Señor. Pero El, en su infinita misericordia se sigue donando y ofreciéndome su mano salvadora para sacarme del barro y llenarme el corazón de esperanza.

Paz y bien en el Señor Jesús y en su Santísima Madre,

Claudio

1 comentario:

  1. Espero esta Navidad de una forma muy novedosa en mi corazón, entrando aqui y leyendo tu reflexión me ayuda aun mas en esta espera.
    gracias Claudio

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