13 de diciembre de 2010

Aprende

Paz y bien en el Señor Jesús y en su Santísima Madre,

Ten calma, desacelera el ritmo de tu corazón
silenciando tu mente.
Afirma tu paso con la visión del futuro.
Encuentra la calma de las montañas.
Rompe la tensión de tus nervios y músculos
con la dulce música de los arroyos
que viven en tu memoria.
Vive intensamente la paz del sueño.
Aprende a tomar vacaciones en un minuto,
al detenerte a mirar una flor,
al conversar con un amigo,
al contemplar un amanecer,
o al leer algunas líneas de un buen libro.
Recuerda cada día la fábula de la liebre y la tortuga,
para que sepas que vivir más intenso
no quiere decir vivir más rápido y que la vida
es más que aumentar la velocidad.
Voltea hacia las ramas del roble que florece
y comprende que creció grande y fuerte
porque creció despacio y bien.
Ten calma, desacelera el paso
y echa tus raíces en la buena tierra
de lo que realmente vale,
para así crecer hacia las estrellas.

Hellen Keller


Fraternalmente,

Claudio



PD.: El título original de este poema es «Ten calma», que -generalmente- lo utilizo como título al post; me tomé el atrevimiento de cambiarlo en virtud de la enorme vida de la autora (coloqué el link en su nombre). Solo esto quería decir. Las palabras sobran.

1 comentario:

  1. SI HERMANO CLAUDIO...LAS PALABRAS SOBRAN,SEGUIMOS CADA DIA MURIENDO MAS A NOSOTROS MISMOS PARA QUE REINE EL NUEVO CARGAMENTO QUE NOS REGALA NUESTRO DIOS.UN FUERTE ABRAZO.

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