22 de septiembre de 2010

Poder sobre todo otro poder

Paz y bien en el Señor Jesús y en su Santísima Madre!

Jesús muy claramente nos dice a todos los que queremos crecer en El: «Yo les he dado poder para caminar sobre serpientes y escorpiones y para vencer todas las fuerzas del enemigo y nada podrá dañarlos» (Lc. 10, 19). Por otra parte, el Señor que la fe no se basa en la sabiduría de los hombres sino en el poder de Dios y que «el Reino de Dios no es cuestión de palabras sino de poder» (1 Co. 4, 20). Además, este poder que Dios nos da se atribuye a una persona divina, el Espíritu Santo, a quien Jesús ha definido como «la fuerza que viene de lo alto».

Por lo tanto este es el poder que está por encima de todo otro poder, así como «Dios está por encima de todo lo humano» (Is 55, 8-9); pero si tu cristiano no conoces este poder, entonces iras a mendigar poderes a otras partes, a otras cosas que no son Dios y te llevan lejos de Dios como el Enemigo llevó lejos de Dios a Adán y Eva.

Buscas sabiduría, pero únicamente Dios es la Sabiduría eterna; buscas conocer el futuro por medio de agoreros, horóscopos, adivinos, cartas y tantos métodos artificiales y sin fundamento alguno en la realidad y estas despreciando el futuro que Dios te manifiesta para tu bien: el Espíritu Santo «les hablará de las cosas por venir» (Jn 16, 13), de aquellas cosas que te serán útiles para conocer el plan de Dios reservado para tí.

Otros te hablarán de los poderes mentales, que aunque sean reales y las más de las veces nada más que practicas fraudulentas, te dañan profundamente, porque detrás de tanta necedad está aquel a quien Jesús ha llamado «mentiroso y asesino»; pero tu crees en estas cosas y pierdes tu dinero miserablemente porque no estas creyendo en el Señor Jesús, el Hijo de Dios que nos ha revelado los pensamientos y los caminos del Padre, para no caer en trampas de todos los días y a toda hora.

Todavía hay una trampa más útil para los intelectuales y los que se creen sabios y prudentes: la ciencia que infla y roba el lugar al Espíritu de la Verdad para pretender explicar la revelación desde su propio punto de vista, perdiendo con ello el auténtico sentido de la fe; o aquel otro que va detrás de técnicas de oración que ni siquiera son oración ni te van a dar lo que te da el Espíritu Santo en ella, porque no tienes experiencia de su acción poderosa en tí.

¿Te salvan siquiera? ¿Es un solo carisma del Espíritu Santo menor que aquello por lo cual lograrás un segundo de concentración en la nada? Y así piensas en un control mental purificado que te da más que el Espíritu de Dios; en una Nueva Era (New Age) que te da más que el Espíritu de Dios; en una Sai Baba que te da más que el Espíritu de Dios; en meditaciones trascendentales que te dan más que el Espíritu Santo y tantas cosas humanas que te encandilan y piensan alcanzar a través de ellas cosas mejores que las que te ofrece el Espíritu de Dios.

Tanto ignorantes como pretendidos sabios, analfabetos y eruditos caen en redes, mientras se apartan del verdadero poder de Dios, porque no lo conoce, porque ni siquiera viven de fe: la han perdido y no se dan cuenta.
«La Iglesia, enviada por Dios a las gentes para ser "el sacramento universal de la salvación", obedeciendo el mandato de su Fundador (Cf. Mc., 16,15), por exigencias íntimas de su misma catolicidad, se esfuerza en anunciar el Evangelio a todos los hombres. Porque los Apóstoles mismos, en quienes está fundada la Iglesia, siguiendo las huellas de Cristo, "predicaron la palabra de la verdad y engendraron las Iglesias" (S. Agustín). Obligación de sus sucesores es dar perpetuidad a esta obra para que "la palabra de Dios sea difundida y glorificada" (2 Tes., 3,1), y se anuncie y establezca el reino de Dios en toda la tierra.»

«Mas en el presente orden de cosas, del que surge una nueva condición de la humanidad, la Iglesia, sal de la tierra y luz del mundo (Cf. Mt., 5,13-14), se siente llamada con más urgencia a salvar y renovar a toda criatura para que todo se instaure en Cristo y todos los hombres constituyan en El una única familia y un solo Pueblo de Dios».
(Concilio Vaticano II - Decreto sobre la actividad misionera de la Iglesia «Ad Gentes»)
Que el Señor los bendiga,

Claudio

2 comentarios:

  1. Gracias. Preciosa reflexión.
    Es verdad.Volver el corazón a Dios. Sólo a El. Confiar en su providencia. Es el único camino para ser felices ya en esta tierra colmada ya nuestra copa en Cristo. ¿Para qué buscar en la basura si gratuitamente lo tene mos todo en El?.
    El Padre Pío decía una oración preciosa:

    El pasado a tu Misericordia.
    El futuro a tu Providencia.
    El momento presente a tu Amor.
    Tú sabes Señor que el hoy es lo único que tengo para amarte a ti y a través de ti a todos los que me has dado.

    ¿Para qué complicarnos con filosofías, tendencias, formulaciones, soluciones fáciles, adivinaciones, corrientes, teorías...?
    Sencillez espiritual. Pobreza evangélica. Infancia confiada en los brazos del Padre Todopoderoso. Vivir así es tener colmado el corazón y ser plenamente feliz.
    María y los santos así nos lo han enseñado.
    Dios les bendiga a todos.

    ResponderEliminar
  2. La paz y el amor de Dios hacia , ustedes, gracias por la reflexión, me llego en el momento justo que necesitaba que el Señor , me hablará para darme fortaleza y poder fortalecer a los demás. Oro por vuestras intenciones. Confianza ciega en las manos de Dios y alegría plena en el corazón de María.Marta.

    ResponderEliminar

«Porque la boca habla de la abundancia del corazón.» (Mt. 12, 34) Por lo tanto, se prudente en el uso de ellas y recuerda que en este blog no se aceptan los comentarios anónimos.