3 de julio de 2012

Sin la luz de Cristo


El hombre siempre se propuso una serie de preguntas, esperando encontrar respuestas que lo satisfaga.

¿Qué es el hombre? ¿Cuál es el sentido del dolor, del mal, de la muerte, que a pesar de tantos progresos hechos subsisten todavía? ¿Qué valor tienen las victorias logradas a tan alto precio? ¿Que puede dar el hombre a la sociedad?  ¿ Qué puede esperar de ella?  ¿Qué hay después de esta vida temporal?

Hace muchos siglos que el hombre se halla torturado por estos interrogantes y seguirá siéndolo mientras no acuda a la fe, que es la única que puede dar la luz esclarecedora; una fe sincera y profunda, que lleve al hombre a echarse en los brazos paternales de Dios; de un Dios que piensa en el hombre, que ama al hombre, que se preocupa por el hombre aunque el hombre no alcance a comprender, por su limitación de naturaleza creada, los planes y designios de ese Dios.
«Bajo la luz de Cristo, imagen de Dios invisible, primogénito de toda la creación, el Concilio habla a todos, para esclarecer el misterio del hombre y para cooperar en el hallazgo de soluciones, que respondan a las principales problemas de nuestra época» [Gaudium et Spes 10]
Sin la luz de Cristo, no existen soluciones definitivas.

Paz y bien



Dominus Providebit

1 comentario:

  1. sI PASAS POR MI BLOG TE ALEGRARAS DE LA LUZ QUE MI ALMA HA RECIBIDO.UN ABRAZO

    ResponderEliminar

«Porque la boca habla de la abundancia del corazón.» (Mt. 12, 34) Por lo tanto, se prudente en el uso de ellas y recuerda que en este blog no se aceptan los comentarios anónimos.