11 de febrero de 2011

De la familiar amistad con Jesús

Paz y bien en el Señor Jesús y en su Santísima Madre,

1 - Cuando Jesús está presente, todo marcha bien, y nada parece difícil: pero cuando Jesús no está, todo se vuelve duro. Cuando Jesús no habla en nuestro corazón, ningún consuelo nos satisface; pero si Jesús dice una sola palabra, se experimenta una gran consolación.

¿No se levantó inmediatamente María Magdalena del lugar en que estaba llorando cuando Marta le dijo: El Maestro está aquí y te llama? (Jn. 11, 28) ¡Dichosa la hora, en la cual Jesús llama de las lágrimas al gozo del espíritu! ¡Cuán seco y duro eres sin Jesús! ¡Que tonto y fatuo si deseas algo fuera de Jesús! Dime, ¿no es este un daño más grande, que perder el mundo entero?

2 - ¿Qué te puede dar el mundo sin Jesús? Vivir sin Jesús es un duro infierno y estar con Jesús es un dulce paraíso. Si Jesús está en tí ningún enemigo te podrá dañar. El que halla a Jesús encuentra un rico tesoro, el más precioso de todos, y el que pierde a Jesús pierde algo más excelente que todo el mundo. Muy pobre es el que vive sin Jesús y riquísimo el que está con Él.

3 - Saber conversar con Jesús es un arte grande y saber poseerlo una gran sabiduría. Se humilde y pacífico y Jesús estará contigo; se devoto y tranquilo y Jesús permanecerá contigo. Si te inclinas hacia las cosas exteriores puedes alejar pronto de tí a Jesús y si le destierras de tí y lo pierdes, ¿a quién irías? ¿A quién buscarías como amigo?

Sin amigo no se puede vivir contento y si Jesús no es tu amigo predilecto, estarás muy triste y desconsolado. Neciamente obras, pues, si confías y te alegras en cualquier cosa. Es preferible tener todo el mundo contrario que ofender a Jesús. Por lo tanto, entre todos los que aprecias, sea Jesús el que amas en modo especial.

4 - Ama a todos por amor de Jesús, y a Jesús por sí mismo. Solamente a Jesús se le ha de amar en modo particular, porque es el único bueno y fiel entre todos los amigos. Por él y en él debes amar a los amigos y a los enemigos, y rogar por todos para que todos los conozcan y lo amen.

Nunca codicies ser particularmente alabado y ensalzado, porque sólo le pertenece a Dios, que no tiene semejante. Tampoco quieras ocupar el corazón de alguien o que alguno ocupe el tuyo. Que únicamente Jesús en tí y en todo hombre bueno.

5 - Se interiormente puro y libre, sin apego a ninguna criatura. Si quieres descansar y ver que bueno es el Señor (Sal 33, 9) es necesario acercarse a Dios con un corazón puro y libre.

Y en verdad no llegarás a esto si su gracia no te previene y te arrastra, de modo que, libre y desprendido de todo, vivas unido con Él solo. Pues cuando la gracia de Dios viene al hombre, entonces éste se hace poderoso para cualquier empresa, pero si aquella se retira será como un pobre y enfermo abandonado a los castigos.

Cuando te suceda lo anterior no debes desalentarte ni desesperar, sino resignarte en todo a la voluntad de Dios y sufrir cuanto te ocurra por la gloria de Jesucristo, porque una vez que haya pasado el invierno, llega el verano; después de la noche vuelve el día y pasada la tempestad retorna la bonanza.

Fraternalmente,



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La Imitación de Cristo, Tomas de Kempis

6 comentarios:

  1. ¿Qué ves en la noche?, dinos, centinela.

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  2. Gracias mil gracias por todo unabrazo y muy unidos en oración

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  3. Hola Amigo, ¿Sabés? me encantó el post. Precioso. Precioso. Precioso.
    Un besote.

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  4. Él por delante, el mejor amigo.
    Me gusto mucho.
    Tomas de Kempis un grande.
    Eres muy espiritual Claudio.
    Besos.

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  5. Que no me aparte nunca de tu lado, Señor.
    Un abrazo Claudio.

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  6. Nada hago por cuenta mía, ¡Gloria a Dios!
    Un abrazo fraterno a tod@s

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