4 de junio de 2010

Sacerdocio femenino

¡Paz y bien para tod@s!

La reciente visita del presidente Evo Morales a Su Santidad Benedicto XVI fue lo más estrambótica, no por la visita, sino por el contenido. Hurgando en el subsuelo de su identidad católica, el Presidente solicitó al Papa abolir el celibato y la "democratización de la Iglesia" para que las mujeres puedan acceder al sacerdocio. Quisiera comentar el segundo punto, por la confusión que dicha petición pueda suscitar en el ambiente.

1. La Iglesia es una realidad humano-divina, no es una república, una ONG o un voluntariado. Su origen, naturaleza y su misión no se rigen por una "democracia" partidista. Precisamente este domingo celebramos la solemnidad de Pentecostés, día en que nace la Iglesia, bajo la acción y el patrocinio del Espíritu Santo.

2. El sacerdocio no es cuestión de dignidad, sino de función. No es un derecho, sino un servicio. Así como no es discriminatorio para el varón no gozar de la maternidad, tampoco lo es para la mujer no ejercer el rol del sacerdocio.

3. El sacerdote actúa "in persona Christi", es decir, que en la consagración y la absolución de los pecados es Cristo quien actúa a través de la persona del sacerdote. Jesucristo se encarnó en hombre, género masculino, sería confuso y contradictorio que Cristo varón asuma la persona de una mujer. Sería algo así como hermafrodita. Los sacramentos son signos sensibles naturales y adecuados a la realidad que significan.

4. "Sólo el varón bautizado recibe válidamente el sacramento del Orden". Catecismo de la Iglesia Católica (compendio) número 333.

5. La mujer más excelsa de todas, la Virgen María, no recibió el sacramento de la ordenación ni formó parte del grupo de los doce apóstoles. En Pentecostés, aunque ella estaba presente, sólo ellos recibieron la encomienda de anunciar el evangelio a través de la predicación y la fracción del pan.

6. El sacerdocio no es una elección personal, sino una vocación, un don que Dios confiere a quien quiere. "No me habéis elegido a mí, soy yo quien os ha elegido y os he destinado para que vayáis y deis fruto". (Jn.15,16)

7. Por último, Juan Pablo II dejó tajantemente cerrado este tema en la carta apostólica 'Ordinatio Sacerdotalis', del 22 de mayo de 1994, cuyo texto dice: "Si bien la doctrina sobre la ordenación sacerdotal, reservada sólo a los hombres, sea conservada por la Tradición constante y universal de la Iglesia, y sea enseñada firmemente por el Magisterio en los documentos más recientes, no obstante, en nuestro tiempo y en diversos lugares se la considera discutible, o incluso se atribuye un valor meramente disciplinar a la decisión de la Iglesia de no admitir a las mujeres a tal ordenación. Por tanto, con el fin de alejar toda duda sobre una cuestión de gran importancia, que atañe a la misma constitución divina de la Iglesia, en virtud de mi ministerio de confirmar en la fe a los hermanos (cf. Lc 22,32), declaro que la Iglesia no tiene en modo alguno la facultad de conferir la ordenación sacerdotal a las mujeres, y que este dictamen debe ser considerado como definitivo por todos los fieles de la Iglesia".

Por otra parte, Martin Amos, obispo de Davenport, con relación al tema ha hecho su aporte. El 29 de mayo de 2008, la Congregación para la Doctrina de la Fe, dicasterio del Vaticano, publicó un Decreto con el fin de proteger la verdadera doctrina, para salvaguardar la comunión y la unidad de la Iglesia y para guiar las conciencias de los fieles con respecto a la “ordenación” de mujeres. El decreto establecía que los que intentan conferir las Órdenes Sagradas a mujeres son excomulgados, como lo son las mujeres que intentan recibir las Órdenes Sagradas. Esto incluye el intento de “ordenación” de un diácono, sacerdote u obispo [mujer].

“La Congregación para la Doctrina de la Fe, en virtud de la facultad especial que le confiere la Autoridad Suprema de la Iglesia (cf. Can. 30, Código de Derecho Canónico), con el fin de salvaguardar la naturaleza y la validez del sacramento del Orden, decretó, en la Sesión Ordinaria del 19 de diciembre de 2007:
“De conformidad con lo dispuesto por el can. 1378 del Código de Derecho Canónico aquel que intente conferir las Órdenes Sagradas a una mujer, así como la mujer que haya intentado recibir las órdenes sagradas, incurre en excomunión latae sententiae, reservada a la Sede Apostólica”
La frase, “excomunión latae sententiae” significa la excomunión en la que se incurre en cuanto el delito se haya cometido, y en razón del propio delito.

El propósito de la excomunión es siempre por aunar a la persona de regreso a la comunión con la Iglesia. Se espera que, “sostenido por la gracia del Espíritu Santo, los que son excomulgados descubran el camino a la conversión y vuelvan a la unidad de la fe y a la comunión con la Iglesia, una comunión rota por su acción”.

Por su elección de ser excomulgado, es decir, ser separado de la Iglesia Católica Romana, les está prohibido celebrar sacramentos o sacramentales, recibir los sacramentos y desempeñar oficios, ministerios o cargos eclesiásticos, o realizar actos de régimen (cf. can. 1331 § 1 CIC).

¿Cómo retorna a la Iglesia alguien que está excomulgado ? En este caso, el Santo Padre se reserva para sí la capacidad de devolver a la comunión con la Iglesia a la persona que está excomulgada.

"Pido que todo el pueblo de la Diócesis de Davenport reconsidere devotamente cualquier participación en el proceso o el apoyo a la ordenación de mujeres a las Sagradas Órdenes. Tal participación no fomenta la unidad en la Iglesia y pone en peligro la comunión de los fieles entre sí y con Dios. Por mi parte, voy a seguir rezando por la unidad de toda la Iglesia y por aquellas personas que luchan con este problema".

Los casos denunciados de pederastia y la reflexión de una sociedad inquieta fueron representados por la petición del Presidente de Bolivia. Son temas de reflexión, pero no deben ser temidos y menos excluídos de cualquier debate.

¡Bendiciones!


Contribuciones de Mons. Martin Amos, Obispo de Davenport y José M. Otaolaurrichi

1 comentario:

  1. José Ignacio Machuca4 de junio de 2010, 07:15

    Vale para la reflexión en estos momentos duros de la Iglesia, considerar la experiencia de la Iglesia Católica Antigua del Río de la Plata, con sucesión Apostólica legítima, inclusora de las diversidades humanas. Posee 7 sacramentos, clero mixto (mujeres y hombres sacerdotes)

    Aqui, les dejo un link que puede ser de utilidad

    http://prelaturadelamujer.blogspot.com

    y este otro

    http://iglesiacatolicaantigua.blogspot.com/

    y este otro

    http://iglesiaantigua.tripod.com/

    Dios los bendiga. ¡Animo no todo está perdido!

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