La sanación completa que nos ofrece el Señor

El Evangelio de hoy (Juan 4, 43-54) nos deja una nueva enseñanza en cuanto a la sanación, comprendiendo que Dios es libre para sanar como El quiere, directamente o por medio de instrumentos (Eclesiástico 38, 1-4) inmediatamente o a través de un lento tratamiento. De todos modos, la sanación viene de El. «Si creo, no puedo actuar manera contraria a lo que espero.» Existe un gran interés por el ministerio de la sanación, crece la literatura al respecto; se fundan asociaciones terapéuticas, por aquí y por allá aparecen personas dotadas de un don especial para orar por los enfermos. Por todas partes se escuchan bellos testimonios de quienes han sido curados por el amor misericordioso de Dios. Se repiten en nuestros días los milagros del Evangelio y se vive un nuevo Pentecostés tal como si nos transportáramos a los tiempos apostólicos. En la ciudad de Rosario (Argentina) el Padre Ignacio Peries, sacerdote esrilanqués nacionalizado argentino es conocido por su "don...