Cruces y costos
No hace mucho escribí en el blog «La gente paga por lo que ha hecho y por aquello en que se ha convertido. Y la paga de manera simple: con la vida que lleva» y en esa manera de llevar la vida, están las cruces, todas. Las que consciente o inconscientemente se soportan. Son miles de batallas que te impone la vida. El Evangelio de hoy te propone eso: llevar las cruces y calcular el costo de las decisiones. No hay nadie entre nosotros que nunca haya creído, por lo menos una vez, que la vida no es justa con todos. Lo que nos falta es comprender que no hay lecciones iguales para todos y, menos aún, experiencias iguales, porque cada uno tiene que aprender lo que necesita para que se cumpla su destino. ¿Conocen o han conocido a alguien en cuya vida no se haya dado una cruz? Todos llevamos una cruz que puede ser siempre la misma o diversas en distintos tiempos: no hay existencia humana sin cruz. A veces es tan evidente que queda a la vista de todos: enfermedad, fracaso, pobreza, ruptura, ...