Cantos de liberación y sanación
¡Paz y bien para todos! Cuanto el espíritu de Dios atormentaba a Saúl, David tocaba la cítara y Saúl encontraba calma y bienestar, y el espíritu malo se apartaba de él (1 Sam 16, 23) Todo canto, ungido por el Espíritu Santo es oración. Cuando el canto es oración de intercesión ante Dios para que él sane a uno de sus hijos, el canto es, además, una imposición de manos al corazón. Por eso el canto en lenguas se puede hacer ante los enfermos, pidiendo sanación a Dios en el nombre poderoso de su Hijo. Es una caricia de Dios en lo intimo del ser, es el abrazo de Jesús al corazón del hombre. Es Jesús imponiendo las manos, dando su Espíritu, llenando vacíos, saciando necesidades, envolviendo corazones en su amor y ternura divinas; es Jesús bendiciendo y transformando las almas bajo la acción del Espíritu: es la Paz comunicándonos la paz . Y cuando no se da la sanación de cuerpo, se da la sanación del alma o algún bien mayor porque su misericordia es eterna. Dios los bendiga ...