11 de mayo de 2014

Para que la libertad...

El Lenguaje de la esclavitud es la queja
el lenguaje de la libertad, es la alabanza
 IV domingo de pascua, A, 2014. Juan 10, 1-10

La libertad del hombre no es pura indeterminación. Sin una orientación, sin un fin que alcanzar, la libertad no podría actuar inteligentemente. Pero, además, como el caminante que quiere llegar a una ciudad necesita de carteles indicadores y, al seguirlos, no pierde la libertad, sino todo lo contrario. El hombre necesita de unas normas para ser libre, y para seguir siéndolo.

El ejemplo supremo de la libertad humana lo tenemos en Jesús: Él no estaba atado ni por el poder, ni por el placer, ni por el dinero, ni por lo que dijera la gente; no estaba condicionado por nada. Tenía una total libertad de espíritu. Y toda su actuación estaba guiada por un norte claro: hacer la voluntad del Padre. No podía ser de otra manera pues Él era el Hijo eterno del Padre, y lo propio del Hijo es ser igual al Padre, por lo que, en cuanto hombre, lo propio de Jesús era la obediencia al Padre. El Espíritu Santo mostraba a Jesús esa voluntad y le guiaba. Y ese Espíritu está ahora en nuestra alma en gracia guiándonos. Obedecer a Dios no es perder la libertad, pues donde está el Espíritu de Cristo allí hay libertad.

Es necesario entrar en el redil cuya única y necesaria puerta es Cristo. Pensar que fuera de su Iglesia -de su doctrina, de sus sacramentos, de sus mandatos- se logrará mayor libertad es equivocarse, como el hijo pródigo se equivocó al imaginar que sería más libre, más feliz, si se liberaba de las obligaciones de la casa paterna, y traspasaba los muros de la finca de su padre. El resultado fue la pérdida de la libertad -pues tuvo que servir a otro- y la esclavitud de sus pasiones.
Jesús, que no tenga la locura de liberarme de tus mandatos, de pretender ser libre a mi manera. Que no haya nada que me robe tu amistad; que tu amor me ate a la cruz, a tu yugo, a tu redil. Quiero obedecerte siempre, porque sé que, como Tú, seré verdaderamente libre, con la libertad de los hijos de Dios.
Paz y bien, buen domingo



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Huellas de Jesús Martínez García

4 comentarios:

  1. Um texto muito positivo e interessante. A nossa liberdade como pessoas e como católicos.
    Ser livre significa estar bem informado e saber qual o caminho a seguir. Depois a decisão é nossa.
    Que Jesus seja a verdadeira liberdade de cada pessoa e que a todos dê a força necessária para cumprir a caminhada.

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  2. Es importante poder leer textos tan bonitos y que nos cautiven con tan bellas palabras y por eso vale la pena buscar en internet esta clase de cosas. En general trato de obtener la informacion para realizar carreras a distancia para poder mejorar mis conocimientos desde casa sin tener que asistir a realizar un curso

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  3. Desde Mayo veo que no entras en tu blog!! y realmente lo que dices es la Vida y la Verdad misma!! Sin Cristo no hay Libertad lo he visto en mi vida y en mis carnes!!
    He tenido experiencia de hija prodiga sin dejar la Iglesia, entrando en un fanatismo lleno de confusion, me han salvado los sacramentos y la Palabra..mi asidua asistencia en mi Cdad de hermanos en la fe y me he visto rescatada y salvada. Ya he empezado a vivir el cielo aqui en la tierra. Toda una Bendición..

    Haz el favor de volver a escribir..no sabes el bien que haces Claudio!! La Paz contigo.

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