Entradas

Caritativos

Imagen
En pleno siglo XXI no es fácil. Decía San Agustín, Ustedes saben, hermanos, cuál es la perfección de la caridad. El Señor nos hace conocer en el Evangelio el grado supremo y la manera “No hay amor más grande que dar la vida por los amigos”  San Juan nos dice “Si alguien vive en la abundancia, y viendo a su hermano en la necesidad, le cierra su corazón, ¿cómo permanecerá en él el amor de Dios?” (1 Jn 3,17). He aquí dónde comienza la caridad. Si todavía no eres capaz de morir por tu hermano, sé capaz por lo menos de darle algo de tus bienes . Sudáfrica es un caso paradigmático donde el cristianismo ha sido tanto una herramienta de justificación política como un motor fundamental de caridad y justicia social. Enseñaron que ser caritativo con los demás es un bien espiritual, que puede contribuir al desarrollo de la comunidad. Algunos quizás pueden decir que es imposible construir un sentido de pertenencia y comunidad sin alguna forma de práctica caritativa. Dijimos en el blog, que dond...

Reconciliaciones previas

Imagen
«Pero yo les digo que todo aquel que se irrita contra su hermano, merece ser condenado por un tribunal. Y todo aquel que lo insulta, merece ser castigado por el Sanedrín. Y el que lo maldice, merece la Gehena de fuego.» El Sermón de la Montana (Mateo 5, 20-26) tiene muchísimas exageraciones porque para la mentalidad de los oyentes de la época y el lugar en el que se sitúa el sermón, el ejemplo de la justicia y el cumplimiento riguroso de las normas eran el fariseo y el escriba, y Jesús comienza por pedirles una justicia superior. Una exageración de lo imposible. Pero Jesús no pide imposibles, pide centrarse en la intención del corazón y no en los ritos y normas, o mejor dicho pasar de la norma ritual al corazón, a la intención con que se cumplen las normas. Cuando Jesús dice que llamar necio al hermano merece nada menos que el fuego del infierno, utiliza la exageración para hacernos ver que la raíz del desprecio al prójimo, la cosificación del otro, es la misma para el insulto que para...

Pidan, busquen, abran puertas..!

Imagen
Reflexión al Evangelio de San Mateo 7, 7-12 ¿Cuántas veces nos arrodillamos con la respiración corta, impulsados sólo por la urgencia de nuestras necesidades? Vamos a llamar a la puerta de Dios con la insistencia de los que presentan la ley, convencidos de que todo se nos debe. Decimos "Padre", pero con demasiada frecuencia pensamos "Mío", cerrando el horizonte de Dios en el estrecho recinto de nuestro Yo. Somos niños que pedimos piedras creyendo que son diamantes. ¿Cuántas veces hemos rogado conseguir exactamente lo que nos llevaría a la ruina? Como el hijo de la parábola (Lc 15:11-32), pedimos nuestra parte de herencia para que la gastemos en nuestros vicios, en nuestro egoísmo, en esa aparente libertad que nos aísla. Sin embargo, el Padre nos escucha con infinita tristeza. Sufre al vernos confundiendo pan con cenizas, pero no para de esperarnos en el umbral. Su silencio no es ausencia: es la espera de un corazón que nos ha reservado un alimento real - estudiando,...

Hablemos del Padrenuestro; que sabemos de él?

Imagen
El evangelio de hoy, relata la enseñanza de Jesús a rezar el Padrenuestro o el Padre Nuestro y se me ocurrió preguntarle a la inteligencia artificial si lo rezan todos los cristianos, además de los católicos; me contestó que si, por todos, ortodoxos, protestantes, anglicanos, evangélicos. Lo pregunté desde la práctica de su "uso" digámoslo asi, groseramente.  Me agrega además que aparece en la Biblia en dos versiones principales: en el Evangelio de Mateo (   6:9-13)  Ustedes oren de esta manera: Padre nuestro, que estás en el cielo, santificado sea tu Nombre, que venga tu Reino, que se haga tu voluntad en la tierra como en el cielo. Danos hoy nuestro pan de cada día. Perdona nuestras ofensas, como nosotros perdonamos a los que nos han ofendido. No nos dejes caer en la tentación, sino líbranos del mal.  y en Lucas (11:2-4).  El les dijo entonces: «Cuando oren, digan: Padre, santificado sea tu Nombre, que venga tu Reino, danos cada día nuestro pan cotidiano; perdo...

El desierto es una delgada línea entre el cielo y el infierno

Imagen
El primer domingo de Cuaresma nos presenta a Jesús conducido por el Espíritu al desierto para ser tentado por el diablo. El marco geográfico del desierto, lugar inhóspito y antagónico del Edén, es elocuente. Jesús sería impulsado así al ámbito del tentador.  El desierto es un lugar donde la soledad posibilita el encuentro con un mismo, y el silencio hace descubrir la simplicidad de la vida. Se pierden los encantos de las apariencias. La desnudez permite centrarse en lo esencial y la aridez enfoca lo invisible para lo ojos: la propia individualidad, el propio yo, el ser irrepetible en este mundo, la transitoriedad de la vida. El desierto es un lugar de purificación; sin embargo, el sufrimiento, la soledad y la prueba no purifican en si. Dependerá de la actitud que uno adopte frente a ellos. A lo largo de cada historia personal, al volver la vista atrás -como el poema de Machado- uno ve que desperdició años de su vida doliéndose de su pasado. En vez de superar el problema, fue supera...

Jesús no parte de lo que fuimos o somos, sino de lo que podemos llegar a ser

Imagen
El evangelio de hoy, escrito por San Lucas (5, 27-32) relata el llamado que le hace Jesús a Mateo (Levi) que era un recaudador de impuestos para Roma y tenia una relación aceitada con ella. Nosotros somos en ocasiones como Leví, sentados en nuestra mesa de comercio rutinario, en nuestro pequeño mundo de intereses pequeños, a veces mezquinos, costumbres, que se han convertido en nuestra cotidianidad.  Estamos cómodos así, viendo pasar la vida y en esa comodidad se acerca Jesús a través de cualquiera, estoy pensando en una persona amiga, que no es católica, es adventista, que cuando habla del Señor, se transforma y se nota como un aura sutil e invisible de amor a Cristo que realmente conmueve.  Y uno, que tiene el alma casi marchita, siente una sana envidia. Aunque, es justo reconocerlo, también buscamos la excusa de que, en realidad, nosotros ya estamos convertidos y ya hemos respondido a la llamada, pues llevamos un vida pasablemente cristiana. Si es así, podemos vernos en los...

El ayuno es una privación voluntaria como preparación de algo que se espera.

Imagen
La liturgia católica nos trae el Evangelio de Mateo 9, 14-15 « Se acercaron a Jesús los discípulos de Juan y le dijeron: "¿Por qué tus discípulos no ayunan, como lo hacemos nosotros y los fariseos?". Jesús les respondió: "¿Acaso los amigos del esposo pueden estar tristes mientras el esposo está con ellos? Llegará el momento en que el esposo les será quitado, y entonces ayunarán. » El ayuno es una de las prácticas centrales de la Cuaresma en la Iglesia católica. En sus orígenes, durante el siglo II, los cristianos se preparaban para la Pascua con dos días de ayuno y penitencia. Con el tiempo, estas prácticas se extendieron a toda la Semana Santa. Sin embargo, el ayuno como tal, es algo relativo y secundario, aunque también sea una práctica religiosa venerable.  No es extraño que, al comienzo de la Cuaresma, ya el miércoles, Jesús no nos diga que debamos ayunar (hablaba de orar y dar limosna en silencio y soledad), sino cómo debemos hacerlo para que esas prácticas realicen...