19 de abril de 2014

El sentido de la vida

1 Cor, 7, 20

Todo tiene su razón de ser en el mundo: el frío del invierno y el calor del verano, la fuerza del viento y la calma de la atmósfera, la luz y la sombra...

Vos también tenés una razón de ser en la vida; tu vida tiene una misión que ha de ser cumplida por vos y sólo por vos, porque esa misión es personal e inalienable.

Todo tu esfuerzo debe consistir en llegar a conocer cuál es esa misión, cuál es la razón de ser de tu vida; Dios tiene para vos unos planes que debes realizarlos; si no llegas a conocer esos planes, no los podrás cumplir; pero, si los conoces, debes dedicarte plenamente a su realización y entonces verás como tu vida es plena y que descubriste en verdadero sentido de la misma.

¿Que es pues, el sentido de la vida? Es aquel valor que da valor a todos los demás valores. De pronto, todo lo que es y hace una persona (palabras, actitudes, reacciones...) aparece revestido de un color y brillo tan particulares que no se puede explicar con palabras.

Eso es el sentido de la vida. Es... ¿como decirlo? un cierto tono de alegría que no se traduce en una risa ni en una sonrisa; que envuelve a algunas personas vistiéndolas como de un aire primaveral  y que todos perciben desde lejos y dicen: “esa persona tiene un no se que, que no se como calificarlo, pero, ¡se le ve tan felíz!

Es, en fin, aquella sensación de plenitud que, en el otoño de sus años, al volver sus miradas hacia atrás, les hace exclamar a algunas personas: valió la pena, de verdad, fue una hermosa aventura.


Paz y bien

1 comentario:

  1. Mi querido amigo Claudio, Feliz Pascua de Resurrección!!! Un gran abrazo desde Paraguay!!

    ResponderEliminar

«Porque la boca habla de la abundancia del corazón.» (Mt. 12, 34) Por lo tanto, se prudente en el uso de ellas y recuerda que en este blog no se aceptan los comentarios anónimos.