¿Y si sacamos las piedras?
Hay puntos de inflexión en la vida. Puntos donde se tuercen rumbos o donde se enderezan. Cuaresma es algo más que un tiempo antes de la Pascua; es un tiempo donde recorremos esos puntos de inflexión en nuestra vida.
Los golpes de la vida dejan tantas piedras en el camino que a veces, es imposible no pisarlas o las vemos y fingimos demencia. Es mejor, quizás. La vida, como si fuera un brazo herido en toda su extensión, tiene cicatrices que desaparecen con el tiempo; a veces quedan como puntos que enseñan cosas. Las piedras que uno va juntando aparecen con la infancia y siguen con la adolescencia y luego con la adultez.
Las piedras que uno saca del camino o las elude siguen ahí, no sirven para nada importante, solo para recordarnos los cómo, cuando, los porques. Y el alma, sigue tan dura.! Fortalecida por los golpes, hasta que viene el Señor y te ordena suavemente, pero con firmeza, ¡saca la piedra! Si, como a la tumba de Lázaro para resucitar a la vida. Dios, está al lado de uno en todos los procesos de la vida y es ¡tan palpable!
Esas piedras que uno trae consigo, las lleva a la familia que busca construir con otra persona que a su vez, trae piedras de su vida y sin querer, porque la relación con Dios es algo que viene, no que la buscamos, las vamos trasladando sutil e inconscientemente a nuestros hijos.
Como si fuera una montaña de piedras, puede que en la base de esa pirámide, pensémosla así, haya una piedra que se hizo de reproches y de golpe, al sacarla de la base, comienzan a caerse todas y todas y todas…
Entonces, y solo entonces, a lo largo de la vida, o vivimos pasándonos facturas y dejamos las piedras en el corazón o damos vuelta la página para tener una vida plena, feliz en la paz de Dios. No es fácil, porque Satanás se prende con su garras de todas tus debilidades, heridas y disfruta, pero es posible, perdonando todo, siempre. Martin Valverde dice que “perdonar, es recordar sin dolor” bueno, que así sea.
Evangelio del domingo 22-03-2026: la resurrección de Lázaro
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