Corazón recto

Paz y bien

22º Domingo, ciclo B, Marcos 7, 1-8. 14-15. 21-23

El corazón designa la persona entera porque designa el fondo. Cada uno decide el bien y el mal ahí, por eso cada uno es moralmente el resultado de sus acciones: cada uno vale lo que valen sus obras, y por tanto lo que vale su corazón. Gran tarea la de educar el corazón en el bien para que vea el bien como bien y el mal como mal y se decida de un modo natural a escoger el bien. Hay quien sabe amar y hay quien no sabe más que amarse a sí mismo.

Como dijo Yahvé a Samuel cuando fue a ungir a David: la mirada de Dios no es como la del hombre; el hombre se fija en las apariencias, pero el Señor ve el corazón (1 Sm 16,7). Dios conoce por qué cada uno piensa como piensa y decide como decide.

Esto es lo que nos ha de importar: tener un corazón capaz de distinguir y amar el bien, que lleve a actuar con la intención de hacer el bien que Dios ve; el juicio de los hombres no ha de importarnos. Rectitud de intención, por tanto, a la hora de actuar, y sobre todo a la hora de formar la conciencia, para conocer los verdaderos bienes. Podemos engañar a otros, podemos engañarnos a nosotros mismos, pero a Dios no le engañamos.
Danos un corazón de carne, sensible ante el bien y el mal, sensible a las mociones del Espíritu Santo; un corazón semejante al Tuyo que de modo natural y espontaneo sufra por el pecado y se compadezca con quien sufre, que se alegre por el bien de los demás.

Ven, Espíritu Santo, llena los corazones de tus fieles y enciende en ellos el fuego de tu amor. Envía tu Espíritu, Señor, y renueva la faz de la tierra, para que los hombres seamos buenos y santos en tu presencia. Oh Dios, que has instruido los corazones de tus fieles con la luz del Espíritu Santo, concédenos que sintamos rectamente con el mismo Espíritu y gocemos siempre de sus divinos consuelos.
Fraternalmente,





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Huellas de Jesús Martínez García

4 comentarios:

Edit dijo...

Una meditación que me llegó profundamente al alma.
Esta para mi es una gran máxima, la que me llevo para compartir con mis amigos de face:
"Cada uno vale lo que valen sus obras, y por tanto lo que vale su corazón."
Un abrazo en el Señor.

Marian dijo...

Paz y bien :Claudio tienes en mi blog
un regalito para ti.
Un abrazo en XTO Jesús.
Dios te bendiga.

Rosa dijo...

Vengo a visitarle desde el blog de Marian. Gracias por compartir esta hermosa tarea.
Saludos cordiales.

gosspi dijo...

Ay el Corazon...Claudio, si vieras como estaba de miseria el mio....y la cosa es que creia lo tenia limpito.....pero sabes? miro el Corazón roto en la Cruz y eso me llena de una Esperanza infinita...le dejo a El que tome mis decisiones, tantas veces me quedo bloqueada.....y va y actúa....la Misericordia hace que mis elecciones vayan con El a todas partes y la Paz inunda y lo sana a cada momento.....el corazoncillo se alegra de ver donde lo meto para su refugio..en la herida de Mi Salvador Jesus...ahí lo escondo yo. un Abrazo

 
«Sólo cuando se vea su rostro y se oiga su voz el mundo conocerá la buena nueva de nuestra redención. Esta es la finalidad de la evangelización. Y esto es lo que convertirá Internet en un espacio auténticamente humano, puesto que si no hay lugar para Cristo, tampoco hay lugar para el hombre. Por tanto... quiero exhortar a toda la Iglesia a cruzar intrépidamente este nuevo umbral, para entrar en lo más profundo de la red» (Juan Pablo II, Mensaje para la 36 Jornada de los Medios de Comunicación Social, 24-enero-2002).